sábado, 18 de enero de 2014

El verdadero Gran Hermano. En realidad, Big Brother...



Todos conocemos o hemos oído hablar sobre "Gran Hermano": el programa que tuvo éxito en más de 70 países del mundo con rating y regalías envidiables, y también el personaje del libro 1984 de George Orwell, un personaje omnipresente que es claramente una parodia de los gobiernos totalitarios o aquellos que vigilan con profundidad y ahínco a sus habitantes.
Mi objetivo no es crear pánico ni escribir en plan de "mesías moderno", simplemente me parece conveniente destacar ciertos puntos de nuestro mundo actual en los cuáles no reaccionamos o no tenemos en cuenta.
Elijo el concepto perfecto de Gran Hermano para denominar al "trabajo" que viene realizando Estados Unidos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos sin duda alguna era una de las dos potencias mundiales, desplazando a Alemania, Inglaterra y toda Europa que debís reconstruirse luego de ser escenario del sangriento episodio bélico. Sin ser enciclopédicos ni minuciosos, lo cierto es que el mapa mundial quedó definido como un mundo bipolar planteado por la disparidad entre EEUU y la URSS, hasta la caída del gigante comunista, a principios de los 90s. A partir de este tiempo se considera que vivímos en un mundo globalizado y multipolar. 
El "Big Brother", denominación que aplico con muchísimo énfasis a Estados Unidos de América, se ha encargado de monitorear y decidir casi completamente los aspectos fundamentales de la vida y desarrollo (¿desarrollo?) de nuestro mundo contemporáneo, al menos en los últimos 50 años. USA ha sido partícipe de cada conflicto armado, debate político, revolución, en fin, la influencia de EEUU es omnipresente y omnisciente en todo el mundo por supuesto. No es algo apocalíptico, es un hecho.
Políticamente, voy a centrarme en estas latitudes. Al menos en América del Sur. Desde el tontísimo hecho de que "AMÉRICA" sea sinónimo de este país fundado en la zona norte del continente, originalmente por 13 estados, estamos hablando de una colonización cultural sin precedentes. Las dictaduras más sangrientas de las historias latinoamericanas fueron (y en algunos casos continúan) apoyadas tanto política como económicamente por Yankeelandia. Hablo de Chile, Argentina, Brasil, hablo de nosotros, de nuestros pueblos, de nuestros hermanos. Todos bajo el manto y volante de Gran Hermano.
Culturalmente, creo que es el punto más notorio y más superficial, nos vemos amordazados y entregados a la influencia yankee. Estamos constantemente consumiendo, pensando en consumir, malgastando, haciendo todo lo que le conviene al aparato capitalista reinante, justamente con comienzos prácticos que se sitúan en el país del Norte. Tomamos Coca, comemos en McDonald´s, vestimos Vans y Levi´s, operamos Windows, buscamos en Google, posteamos en Facebook, tuiteamos en Twitter, escuchamos Bruno Mars, alguna vez vimos Cartoon Network, vemos CNN, vamos al cine a ver Titanic. Hay infinidad de ejemplos de esta construcción cultural enmarcada bajo el nombre de "globalización", que es un hecho, estamos globalizados, pero bajo la tutela y la soplada de nuca estadounidense. En todo momento, en todo lugar.
Muchos no lo saben, pero si últimamente se estuvieron informando, o siguen el tema, sabrán que el Gobierno de Estados Unidos está monitoreando las redes como Internet, redes sociales, líneas telefónicas y quien sabe hasta donde llegan las escuchas y seguimientos. Señores no soy paranoico, vivimos en un mundo planteado de esta manera, en donde este querido sistema de control encubierto nos brinda todas las comodidades para que no querramos salir de la jaula, como buenos ciervos. 
En estos momentos, lo que escribo, por Blogger, o nuestras conversaciones de Facebook, están al alcance de la NSA (National Security Asociation, el ente de Seguridad Nacional Estadounidense). Esto es noticia hace 40, 50 años. Solo que estamos acostumbrados, o directamente nos conformamos con vivir de manera superficial e intrascendente. 
Recién acabo de leer una publicación del diario La Voz del Interior, donde Obama anuncia que "los telefonos de los aliados no serán interceptados más". Yo pienso... ¿el que lee esto, en serio no ve más allá?
Estamos hablando de un gobierno (el estadounidense) que controla a piacere su alcance mediático, a través de su eficiente "servicio de inteligencia" para preservar la "seguridad nacional".
Estos señores llaman "servicio de inteligencia" a sus queridísimos y muy eficientes ESPÍAS, y "seguridad nacional" es la justificación por la que en este momento están leyendo su historial de Facebook, o interceptando las llamadas del jefe de Estado de Surinam o peor aún, de algún conocido suyo. "El país libre" del que se jacta todo ciudadano estadounidense tiene el convencimiento de que son la Policía del Mundo. Señores, estamos siendo espiados. Espero que no crean que soy un loco. Acá y acá hay noticias nuevas sobre este caso. El tema viene de hace muchísimo, y no lo he tocado con profundidad, simplemente quiero abrir los ojos para que cada uno que lea esto sea capaz de investigar por sí mismo y darse cuenta de donde estamos parados, y como está planteado el ajedrez mundial.
Espero haber sembrado una cuota de curiosidad y reflexión. Publico esto antes de que el FBI me venga a buscar...