domingo, 1 de junio de 2014

El templo de AlBerdi



Mil disculpas por mi herejía a todos los religiosos, pero éste es un templo que sobrepasa clases sociales, religiones, ideologías, trabajos y todo lo demás. En este lugar, el doctor más adinerado de la zona norte de Córdoba se funde en un abrazo con el mugriento más pobre de barrio Alberdi, y eso que logra el fútbol, que dos desconocidos se sientan como hermanos, es mágico.


Acá vimos caer a los equipos más carteludos y poderosos del país, vimos arrodillarse a los mejores jugadores que pisaron canchas argentinas, fuimos parte de heroicas hazañas con algunos hombres menos que nuestros rivales o mejor aún... cuando nadie creía en nosotros, solo nosotros sabíamos que el sueño era posible.
En Alberdi mando yo. En Alberdi mandamos nosotros, que somos esa hinchada que te puede dar vuelta un partido solamente con el aliento. Ejemplo:



Llevanos al Kempes, llevanos a donde quieras, pero nosotros sabemos muy bien que nuestro lugar es Alberdi, el lugar donde las almas y gargantas de tantos miles de piratas se funden en la misma pasión, y como te dije, nuestra misa se da en el templo más hermoso, un templo que es Gigante.