martes, 9 de febrero de 2016

Mauricio, el presidente 2.0


¿Cómo es posible que un partido sin militancia territorial en comparación a los enormes aparatos radical y peronista logre atraer tanto la atención de la clase media y de los sectores populares? Ante las medidas antipopulares tomadas en sus primer mes y medio como presidente, ¿cómo es que Mauricio Macri mantiene una imagen positiva tan alta entre sus votantes?




El 4 de diciembre de 1995, la tapa del diario Clarín, el más leído de nuestro país, reflejó un dato que pasó inadvertido para sus lectores más apurados: "Macri ganó y será presidente de Boca". El joven Mauricio era por entonces vicepresidente de la Sociedad Europea de Vehículos en Latinoamerica (SEVEL), una sociedad formada entre otros, por el Grupo Macri y FIAT Auto Argentina. Durante su vicepresidencia, se detectaron irregularidades como contrabando de autopartes al Uruguay. Fue sobreseído en un juicio con muchas dudas, a comienzos de siglo XXI y se le embargaron casi 5 millones de pesos.

 Una de las primeras medidas del flamante presidente fue aumentar la cuota social un 25%, reducir los "costos" (donde se incluyen obviamente los salarios de los empleados) y recortar el presupuesto de todas las disciplinas, exceptuando naturalmente al fútbol y al básquet, los deportes más rentables del xeneize.
Macri decidió mover piezas y eligió a un puntal de su primera gestión: contratar a Jorge Griffa, el encargado de la selección de juveniles de la cantera inagotable de La Paternal, la Asociación Atlética Argentinos Juniors. Griffa fue quién hizo hasta lo imposible para que Juan Román Riquelme pase a entrenar en el predio de Casa Amarilla, y pocos años después debutara en la Primera de Boca, en un partido inolvidable. El resto, ya lo saben. A través de este empleado, Boca adquirió los derechos de jugadores clave en su futuro próximo como Carlos Tévez.

Macri también fue quién remodeló La Bombonera, agrandando su capacidad y dotándola de la apariencia actual. En el partido debut del nuevo estadio, 5 de mayo de 1996, Gimnasia le metió el histórico 6-0 a domicilio, con tres goles de un tal Guillermo Barros Schelotto.






El debut de un gran proyecto de Mauricio Macri, como la remodelación del mítico estadio, comenzó con el pie izquierdo. Pero todo lo que siguió fue vertiginoso, y demasiado diferente: durante su presidencia, Mauricio Macri se caracterizó por un excelente trato con los medios de comunicación, por el amiguismo propio del ambiente futbolero, y lo más importante, lograr que Boca Juniors sea una marca en el mundo debido a títulos y marketing. Durante su gestión, Boca ganó 17 títulos, 11 de ellos internacionales, que lo posicionaron como el club argentino más ganador de copas internacionales.

 La vidriera de ser presidente xeneize, además de los resultados futbolísticos, impactó en su imagen en la opinión pública: Mauricio Macri se convirtió en sinónimo de éxito, y se lanzó a la carrera política con su plataforma en el mundo deportivo, que tanta legitimidad otorga en un país con tanta tradición futbolera.
Pese a ser tentado varias veces por el menemismo formal a candidatearse (ofrecimientos que sí aceptaron otros personajes públicos como Daniel Osvaldo Scioli, Palito Ortega, y demás), decidió ir por su cuenta y formar parte del Compromiso para el Cambio, un resabio del menemismo, y la UCeDé (cuna de Massa y Boudou, por ejemplo). En 2003, perdió el ballotage ante Aníbal Ibarra y Jorge Telerman, en una elección que ya presentaba la fórmula Macri - Rodríguez Larreta.


Mauricio Macri sería elegido por el voto porteño recién en 2005, como diputado, en las elecciones legislativas. Como Diputado de la Nación, representando a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, faltó a 277 sesiones (de 321).

En 2007, fue electo Jefe de Gobierno porteño, ganandolé a Daniel Filmus, por entonces Ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación. Su coalición, Unión Pro, sentaría las bases de su independencia partidaria, como Pro.


El objetivo de rememorar todas estas cuestiones es entender quién era Mauricio Macri antes de ser Jefe de Gobierno porteño. Me voy a encargar ahora de repasar el fin del posteo: Mauricio Macri, el presidente de internet.





La estrategia comunicativa de Macri es controlada por su principal asesor propagandístico, el ecuatoriano Jaime Durán Barba, desde que se conocieron en 2003. Él es el artífice de los gestos anti protocolares y "simpáticos" del candidato: los globos, los bailes, los saltos a baches, las redes sociales. Durán Barba quería posicionar a Macri como presidente, y lo logró, luego de 12 años de trabajo arduo. 


La campaña electoral que lo convirtió en el nuevo presidente de los 40 millones de argentinos, fue solventada por un enorme equipo de casi 100 personas, y lo que parecía un desafío, terminó siendo una victoria ganada con solvencia.


El humilde análisis que me permito interpretar para usted lector consta de dos grandes puntales en la campaña de Macri, el discurso y las redes sociales. ↓



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El discurso que todos queremos escuchar

Si algo define a Macri como político es su tendencia al discurso esperanzador, digno de los mejores pastores evangelistas que salen en cualquier canal televisivo de aire en la trasnoche. Macri y su equipo político manejan un lenguaje simple, que intenta la conciliación y vende un futuro de manera alentadora, exigiendo para ello el apoyo unánime de todos los argentinos.
Apunta constantemente a desideologizar el debate político, y aún peor, a neutralizarlo. En sus discursos no encontraremos referencias legales ni políticas, tampoco llamamientos al pueblo o a los trabajadores de manera pasional (al estilo peronista), sino una invitación a formar parte, a pertenecer, aunque sea solo una figuración.



Lo que llamó la atención de este "político distinto" es la visualización de visitas a vecinos de todos los puntos del país. La estrategia incluso fue, por momentos, visitar a quienes lo invitasen a su hogar.


Sin dudas, el acierto comunicacional de su discurso amigable y simple llegó a las bases de los ciudadanos que no estuvieron contentos con las políticas oficialistas durante los últimos doce años. Criticó fuertemente  las medidas kirchneristas emblema, como la estatización de YPF, que en campaña presidencial defendió a capa y espada, junto a medidas como la AUH y Anses.





La estrategia discursiva se basa en evadir los temas incómodos, como los recortes, despidos y enfriamento de la economía, a través de la empatía generada con sus frases dignas de Paulo Coelho. El mismo actual presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, explicaba en Estados Unidos cuales eran los consejos de Jaime Durán Barba.



Pueden rememorar la campaña acá.



Mauricio Macri, con un libreto guionado (como todo político), y un gran manejo de las cámaras, asumió con un discurso que dejó más preguntas que respuestas.



Seguime, Retuiteá y pone Me Gusta


Además del apoyo mediático, fueron las redes sociales las que catapultaron al por entonces Jefe de Gobierno al sillón de Rivadavia. A través de fotos, mensajes y constante actividad, las cuentas de Mauricio Macri son las protagonistas principales de la comunicación del presidente, al contrario de la anterior mandataria, Cristina Fernández, que utilizaba las cadenas nacionales para dar a conocer obras y medidas, ya que sostenía ser atacada por los medios opositores.

Macri y su equipo supieron canalizar el descontento de la ciudadanía disconforme con la corrupción, autoritarismo, la supuesta mantención de vagos y ñoquis, la inflación galopante y el notorio fraccionamiento social entre los que apoyaban al kirchnerismo y los que no. Mauricio no es un político con muchas adhesiones propias, es decir, quienes lo eligieron, en su mayoría, lo hicieron por ser la alternativa al poder político que durante doce años gobernó a nuestro país.

En las primarias, donde el voto puro de cada candidato definía las candidaturas, Macri logró un 5 millones y medio de votos. En las elecciones definitorias de octubre, se acercó a Daniel Scioli con 8 millones 600 mil personas que colocaron su boleta, ante las más de 9 millones y 200 del candidato peronista.


 El salto puede deberse, en gran medida, no solo a la estrategia comunicacional de empatía que describimos, sino también al escenario generado de posible ballotage, que movió al descontento con el kirchnerismo que votó a otras listas en las Primarias a elegir al candidato con mejores resultados en las encuestas para enfrentar a Scioli, que además, se mostraba alejado del peronismo, sector natural del kirchnerismo (por más diferenciación existe, Massa y Scioli se adjudicaban ser representantes peronistas).



En la primera segunda vuelta electoral de la historia argentina, Mauricio Macri venció al oficialista Daniel Scioli por el margen de 500 mil votos.



Mauricio Macri, a través de sus constantes apariciones mediáticas, su participación en los dos debates de Argentina Debate y su estilo juvenil y amistoso con la prensa (de canales privados), sumó muchos puntos para influenciar al más del 60% que expresó en las primarias su descontento o falta de apoyo al kirchnerismo. Su estrategia de redes sociales, con actividad constante, hizo que hasta el mismo equipo de Daniel Scioli se replantee su comunicación.

Las cuentas de Mauricio Macri en las redes sociales más utilizadas por los argentinos tienen números aplastantes: casi 4 millones de ME GUSTA en Facebook (contra 2 millones de Cristina Fernández), 2.58 millones de seguidores en Twitter (ante la comparativa de más de 4 millones de la ex presidenta, cuyo medio preferido era la red social del pajarito) y 569 mil seguidores de Instagram (hoy, 9 de febrero de 2016, Daniel Scioli publicaba hace sólo 14 semanas en esa red social, en la que cuenta con poco más de 50 mil seguidores).


La "militancia" 

Como decía al principio, ¿cómo es posible que un partido sin militancia territorial en comparación al enorme aparato radical y peronista logré atraer tanto la atención de la clase media y de los sectores populares?. Aquellos descontentos con el anterior gobierno, se encargaron de compartir y viralizar imágenes de apoyo a Macri, en comparación con medidas y contradicciones del kirchnerismo (aunque muchos de ellos incomprobables). La sensación de cambio impregnó las redes sociales con la esperanza y encolumnamiento de la mayoría de los usuarios de redes sociales, donde se mostró la superioridad del candidato del Pro.



Antonia y Juliana

 

Tal vez la más jugada de las medidas tomadas por el equipo propagandístico amarillo fue la elección de hacer hincapié en la pareja y la hija del candidato porteño. Juliana Awada, sumamente reseñada en sus primeros días como primera dama, y noticia por hechos cotidianos, forma parte del sostén mediático de la imagen del nuevo presidente.

Así como Máximo y Florencia Kirchner aparecieron como protagonistas de noticias escandalosas, Antonia Macri es también protagonista, pero de todo lo contrario. Es la carta de ternura ante la opinión pública, puesto que es una pequeña sin otra actividad en el mundo que jugar con su padre, a veces con malas consecuencias.



Mauricio Macri es un presidente que debe enfrentar casi a diario, en su mes y medio de gobierno, protestas en diversos puntos del país, por las medidas tomadas en su presidencia. Sin embargo, en el mundo virtual y mediático, está respaldado por un contingente importantísimo de usuarios que constantemente comparte comentarios favorables y lee las noticias agradables de su vida personal, que se encuentra pasivo ante los sucesos políticos y sociales del "cambio". La verdadera militancia de Macri no está en las calles, sino en Facebook, Twitter e Instagram. Y por supuesto, en las redacciones de algunos medios.

Nicolás Leoni.

lunes, 4 de enero de 2016

Historia de amor


Hoy les voy a contar una historia de amor. En realidad, dos, pero que se pueden fusionar en una sola. Ambos tienen en común la pasión y el compromiso por los colores. En tiempos donde los jóvenes talentos se venden por monedas de club a club, sin tener ni cargo de conciencia, es destacable la siguiente narración.
La primera vez que fui a la cancha, la verdad que no recuerdo en que año (alrededor de 2002, 2003), ya estaba en la defensa, sin que yo lo supiera, el mismo jugador que pasaría toda su carrera vistiendo la camiseta de Belgrano. Gastón Túrus, defensor central de destacada valentía y entrega, con muy pocas cualidades técnicas. Un rústico, muy querible, que se tiraba al suelo en todas buscando salvar a su equipo de la debacle. Sin muchas vueltas, si tenía que elegir entre la guerra y la paz, ya se estaba calzando la armadura. 

 

Él, durante sus primeros años de jugador, pasó por las peores condiciones que se pueden esperar de un futbolista de primera división: sueldos adeudados por meses, equipamiento escaso, entrenamientos sin lugar fijo (Isla de los Patos, Gigante de Alberdi, Parque Sarmiento), pocas oportunidades por ser pibe, un equipo con más problemas que soluciones y un club en bancarrota. Y aun así, desde su debut oficial en el año 2000, decidió quedarse. ¿A qué? A pelearla desde abajo. A ganarse el pan de cada día en el club que lo vio nacer futbolísticamente, en ese momento, desahuciado, sin lujos y sin comodidades. Estuvo quebrado, pero nunca de rodillas.
Se quedó a pechar el barco, y vaya si lo hizo. Tanto así, que durante años fue el capitán de un equipo de mitad de tabla de la B Nacional, que soñaba con crecer un poquito más, pero se caía al final. Hasta que llegaron dos locos lindos: uno fue Armando, que todavía continúa, y el otro el Rama. Ellos hicieron que un equipo de jugadores promedios lograra ganarle la promo a Olimpo, y subir a primera. El sueño duró poco, igual, pero se disfrutó. 


Rápidamente, así como subió, volvió a la B Nacional. Pero Gastón ya estaba curtido. Si había pasado por los últimos puestos de Primera, siempre. Ya se había bañado con agua fría incontables veces después de los entrenamientos. Ya lo habían silbado en las canchas más jodidas del fútbol profesional. Ya le habían sacado más tarjetas que a cualquiera de su equipo. Pero aun así, el aplauso y el grito de los 20 mil locos que se acercaban como en un ritual a ver a su Belgrano generaban la manía de seguir. Y de a poco, ese sueño de ser club se fue consolidando. Gastón siempre estuvo ahí. Gastón jugó de central cuando el equipo necesitó de su fortaleza para cerrar el arco. Pasó por todos los planteos tácticos, y siempre capitán. Luego de varios años viendo como se le escapaba el ascenso de manera frustrada, llegó el premio: porque el que abandona, no tiene premio. Y eso lo tiene tatuado en su mente. Así como seguro todos recordamos la pelota que atajó (sí, atajó) contra la Gloria en el Cható, o las innumerables veces que se manchó la camiseta tirandosé al barro como perro rabioso, vamos a acordarnos de la cara de felicidad del capitán cuando aquella tarde de Junio en el Monumental logró lo impensado. Para los otros, bah. Ellos sabían muy bien que eso iba a pasar. ¡Que flor de quilombo que le armaron a los porteños, eh!




Cuando probó las mieles del éxito, ascendiendo ante el gigante, se quedó. Y no solo eso, sino que le pidieron jugar de algo que nunca fue, y aceptó. Lo hizo a su manera. Ser lateral por derecha no es algo simple si no tenés velocidad, ni el timming propio de ese puesto, pero lo aceptó sin titubear y se comió las puteadas de esa platea que no te perdona ninguna como la del celeste, a la vez que se llenó los ojos de lágrimas con los aplausos de la popular que siempre lo tuvo como ídolo. Él desde hace un tiempo que no juega, pero siempre está. Y hoy, se le acabó el contrato, pero no el amor. Y a nosotros, tampoco.



El otro es el Indio, o el Hacha, como a vos te guste. César Osvaldo Manzanelli. “Mansinelli”, según los relatores de allá. ¿Allá ellos, no? ¿Te acordás como corre ese loco? ¿O debería decir como corría? Da igual. El Indio dejó todo, siempre. Hasta creo que fuimos un poco desagradecidos alguna que otra vez con alguna puteadita. Pero el tipo desde que llegó, hace 10 años, la rompió. Lastimosamente, las malditas lesiones le cortaron lo mejor de su carrera. Dos o tres veces, cuando hasta se hablaba que se iba a Racing, se rompió. 

El Hacha metió goles de todos lados. De tiro libre, me acuerdo muchos. De afuera del área, su especialidad. ¡Si habrá tirado centros que terminaron en gol! Y se animó a patear penales también, ¿o no te acordas el de local contra River en 2011? Bueno, seguro que sí. Que pregunta tonta.
Pero lo más fantástico del negro es que te corría desde su propia área hasta el área de ellos, sin mostrar cansancio, con un físico envidiable y una precisión pocas veces vista en Alberdi. Está bien, nosotros lo agrandamos un poco a todo, pero era nuestro ocho. Ese wing derecho retrasado que ayudaba también al lateral. En los últimos tiempos, no lo vimos mucho, porque de tanta lesión y tantos años encima, se fueron disipando esas pinceladas de magia, pero siempre estuvo el aplauso y el agradecimiento a tanta entrega, tanto compromiso y tantos partidos en el lomo.
Yo no sé que va a ser de Belgrano ahora. Ojalá que sigamos el rumbo que ustedes dos, entre otros que todavía entrenan y otros lo miran por TV, marcaron a fuego.
Su contrato se terminó, como todos sabemos. Pero el amor y su agradecimiento, jamás lo harán.




Gracias Gastón y gracias Indio querido.

martes, 27 de octubre de 2015

Sentimientos de un fin de ciclo


Amigos y amigas, desde este humilde lugar quiero compartir con ustedes sensaciones, análisis e ideas personales sobre el momento histórico en materia socio-económica y política, de una manera cruda y directa, sin ninguna intención de promover a ningún candidato, sino proponiendo un comentario sobre el cual espero respuestas, algunas similares, otras disímiles, sobre esta publicación. Prefiero quitarme el papel cómodo de periodista sabiondo (que tanto nos gusta a los comunicadores) para hablar con el corazón, como ciudadano comprometido con la democracia y con el bien común. Me encantaría que leyeras esto y me comentes tus impresiones, sobre mi escrito y sobre todas tus ideas, en manera de dialogo virtual.

Los comicios del 25 de octubre marcaron un fin de ciclo múltiple: se acabó un estilo de gobernar. Sería demasiado terco pensar que esto es una casualidad, puesto que una gran parte del electorado terminó por sepultar la idea de que un líder debe dividirnos entre NOSOTROS-ELLOS, entre PRO-ANTI, y fomentar una grieta que se torna insoportable, presente en medios de comunicación, líderes de opinión y hasta en mesas de familiares y amigos. Me permito leer este resultado como un tirón de orejas muy fuerte al exceso de personalismo, al despotismo por parte de un oficialismo sesgado por el poder.
Concuerdo con políticas claves del gobierno comandado por Néstor Kirchner de 2003 a 2007 y por su continuadora, Cristina Fernández, la mujer más influyente de la historia argentina, sin dudas, que desde 2007 hasta diciembre de 2015 será titular del Poder Ejecutivo. Repito, por si no quedó claro, concuerdo, simpatizo, me gustan varias medidas claves como la Asignación Universal por Hijo; la ley de Matrimonio Igualitario; el Impuesto a las Ganancias (de manera teórica, no como está siendo implementado hoy); los planes sociales destinados a fomentar el consumo y ayudar a la clase media y baja a conseguir objetivos como casa propia (Procrear), compra de bienes (Ahora 12) y esa índole; reformulación del Código Civil y Penal creado en el siglo XIX; recuperación de la conciencia sobre el papel de los medios de comunicación en su impacto en la sociedad; desendeudamiento ante el Fondo Monetario Internacional; alianza estratégica con países emergentes como China y Rusia; fortalecimiento de relaciones de bloque MERCOSUR; intervención del Estado en el mercado y formación de precios; medidas de pesificación de la economía y restricción cambiaria; y otras tantas medidas que a mi criterio siguen una línea de gobiernos populares (tomando como referencias las presidencias de Yrigoyen, Perón, Frondizi, Íllia, Alfonsín) que establecieron socialdemocracias con tendencias reformistas hacia la clase trabajadora. Hasta ahí, me siento identificado con las medidas tomadas, en materia teórica, concordamos perfecto.

Pero existe una manera de ejercer el poder por parte del régimen actual, que recrudeció desde el primer gobierno cristinista, que me impide sentirme identificado con el colectivo que llaman "kirchnerismo", desde siempre, no solo desde ahora. No tolero por cuestión personal la mitificación y alabanza a los líderes, no me gusta el personalismo, aunque destaque aciertos y errores posibles de presidentes y dirigentes, el personalismo y endiosamiento, la creación de un relato que marque como única opción posible la vía actual es un error, a mi humilde criterio, de planteo democrático. Creo que es una falla pretender que una parte mayoritaria del electorado se identifique con una única fuerza que se haya dogmatizado a lo largo de estos años, a tal punto de hablar de un "kirchnerismo puro" en 2015, que no permite sobrepasar los 40 puntos porcentuales en una elección. Hay un amplísimo espectro de personas "independientes", "progresistas", "radicales progresistas", "alfonsinistas", "izquierda", "comunistas", "marxistas", "troskistas", "humanistas", y tantas etiquetas como ideologías posibles, que no son de ninguna manera parte de un armado partidario, ni lo serán, al menos no se sienten identificados con una opción que a través del tiempo se perpetuó minimizando progresivamente la acción de aquellos "no puros", de aquella transversalidad que dio origen al kirchnerismo, como podemos llamarlo.


El estilo recrudecido, confrontativo, combativo, de esta última parte de Cristina, generó rechazos y grietas que durarán en sanar. Un mes no es suficiente para que el electorado descontento con esto vuelva a confiar en quien supo mantener un 54% en todo el país. Miento, en realidad, lo que el kirchnerismo representa bajo la figura de Scioli no es interpretado como la única y mejor opción (como lo fue en 2007 y 2011). De alguna manera celebro que las encuestas hayan fallado por todas partes, por que implica que el electorado no sigue estas tendencias al pie de la letra y actúa por sus propias razones, eso es una victoria, sin dudas.
Me llama la atención que una figura tan cambiante, oportunista e insulsa como el principal candidato opositor, conmueva, emocione y hasta genere adhesión por parte de un interesante cupo electoral. Mauricio Macri, con todo su pasado y presente, con gestiones sobredimensionadas en el distrito más rico del país, ideas guionadas y sin propuestas claras (sino enunciados varios), captó este descontento de manera efectiva y fiel. La explicación puede ser mucho más amplia que lo esgrimido en los anteriores párrafos, pero creo que el kirchnerismo pierde esta parte del electorado (y quien sabe si el balotaje también) por este último ciclo: no hay que echar culpas en vano. La grieta, forjada por una puja entre gobierno y grupos mediáticos, terminó por descentralizar el fin que tiene un Estado en pos de incluir y generar consensos, por supuesto no con todas las partes, pero que en sus comienzos y hasta mediados de década logró representar a una mayoría de la población.
Es muy fácil estar acá sentadito escribiendo y criticando. Se han hecho muchas cosas buenas, pero no podemos dejar pasar por alto que hemos perdido calidad institucional a la hora de hablar de división de poderes, donde practicamente el Congreso fue hasta este momento una escribanía, por el quórum propio. La líder del movimiento no interpretó ni continuo la transversalidad fundacional del mismo, y terminó por alejar a amplios sectores progresistas, partidarios o no. La desastroza política energética que nos hace aún a esta altura dependientes de represas como Yaciretá (Paraguay) y otras, por las que si no podemos generar mayor energía, no se puede apostar a un mayor desarrollo. La mineria contaminante y el agrocultivo comandado por Monsanto, temas jamás tocados de manera crítica por medios ni gobierno. Se hicieron visibles acciones imperdonables de corrupción, sumados a un desgaste temporal de estas formas, que tornan complicada la recuperación (aunque no imposible), de este proceso político en pocas semanas.


Mi sentimiento es ese. Esto es un descargo. Es un gracias, es un reconocimiento, es un análisis de formas, de hechos, de impresiones. No adjunto ni una sola cifra, no por vagancia ni falta de exhaustividad, sino que no es mi objetivo en este momento.
Me da miedo lo que nos queda en el futuro con un gobierno proclive a la tendencia neoliberal. No me avergüenza decirlo, porque es mi verdad, es lo que me pasa en este momento, en donde valoro la socialdemocracia que nos depósito en una situación relativamente estable a nivel social y económico, con cuentas por saldar y errores para corregir, y mucho trabajo por delante, pero que no se puede menospreciar desde ningún punto de vista.
Mi postura es de una preferencia por la socialdemocracia, intervención del Estado, capitalismo (más o menos...) de Estado, república (división de poderes, no el disco rayado que repite Lilita Carrió) y pluralidad. Creo que lo hemos conseguido, pero tenemos muchísimo trabajo por delante para no descarrilar y no tirar por la borda lo que considero han sido avances en diferentes materias. Desde mi lugar, que puede ser de ciudadano, militante de la democracia, de algún partido o movimiento, de ideología, de lo que sea, voy a velar por estos ideales.
Por supuesto que respetaré siempre la decisión del pueblo. Pero quiero que sea una elección real, positiva, no un voto al descarte.
Creo que Argentina y las conquistas sociales que ganamos en 200 años dependen de su gente, de su pueblo, de los de a pie, de nosotros, no de ningún partido ni político. Es imprescindible tener esto en nuestras mentes por el resto de nuestras vidas.



viernes, 9 de octubre de 2015

9 de octubre

Los caprichos del calendario gregoriano indican que un día como hoy, en nuestro sistema de distribución temporal occidental, 9 de octubre, John Lennon nacía en Liverpool en 1940 y Ernesto Guevara de la Serna moría en 1967, en Bolivia. Ambos son estandartes de la lucha por un mundo más justo, sensibles de las más mínimas desigualdades y los sueños más honestos que la humanidad se propuso.
Con distintas armas, el Che y Lennon lucharon por un mundo mejor. Uno desde la política y medicina, haciendo camino al andar, dejando una cómoda situación socioeconómica en su país natal para entregarse a las miserias y desigualdades del continente, y tomar el fusil y la palabra como instrumentos de cambio, generando amores y odios extremos, pero un profundo respeto del pueblo que lo adoptó como propio, y de todo revolucionario y rebelde del mundo, que anhela parecerse un tantico así al ícono.
El otro, un joven que nunca se regaló a las comodidades, que fui fiel a sus sentimientos desde el primer hasta el último suspiro, con su música, sus palabras y su crítica. Le enseñó al mundo que el amor es una realidad, y que aunque muchos no quieran, puede cambiar el mundo. A tanto amor no lo podrían apagar ni siquiera con unos cuantos tiros de un maniático.

Los dos tenían enemigos comunes, y si bien nunca se conocieron, viendo la historia tiempo después, podrían haberlo hecho tranquilamente. Por eso es una fecha en que las coincidencias ponen de manifiesto alguna relación entre dos personajes que cambiaron el mundo, a su manera.

lunes, 21 de septiembre de 2015

El político más influyente del mundo


Si hace unos años elaborábamos una lista de las personas más influyentes del mundo, el primer lugar pertenecería al presidente de Estados Unidos, el segundo reposaría en un multimillonario y se completaría el podio con el presidente chino o algún hombre fuerte de la Unión Europea. Sin embargo, desde marzo de 2013, con el cambio de mando de la Institución más antigua del mundo, Jorge Bergoglio –alias Francisco– puede perfectamente ocupar el primer puesto de ese ranking.


En base a declaraciones inéditas por parte de un representante de religioso, un particular halo de simpatía y empatía inmola a Francisco de toda crítica que anteriormente se pudiese adjudicar a cualquier Obispo de Roma. Esta “carta blanca” de ser una figura con amplia imagen positiva, le permite quebrar su muñeca en cualquier escenario con el fin de conseguir dialogo, reuniones y contactos como ningún otro líder mundial podría hacerlo.
Él logró, en base a un viaje muy simbólico a la Tierra Santa, reunir (aunque brevemente) a los representantes de Israel y Palestina, en búsqueda de la paz en esa conflictiva zona. Es Francisco quien logró reconciliar a la juventud y la opinión pública con el catolicismo en ese histórico “hagan lío” pronunciado en Río de Janeiro ante millones de personas de todas partes del mundo, provocando mares de tinta y horas en televisión alabando la irreverencia del nuevo Pontífice.
Su estilo, si bien encasillado en la ideología católica, su moral y valores, es más bien de una falta de respeto al protocolo establecido, espontaneo y más humano. Certifican mi postura las constantes travesuras del Sumo Pontífice, en las que se desprende de los agentes de seguridad vaticana para saludar a sus fieles, a los niños o jóvenes. Eso es percibido como un signo sumamente positivo, que enaltece su figura.

Pido humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América.  (Francisco ante movimientos populares en Santa Cruz, Bolivia)

Jorge Bergoglio es muy consciente de la relevancia de sus dichos, y no es casualidad que en Bolivia haya pedido disculpas por las atrocidades cometidas por la Inquisición, frente a un pueblo compuesto en su mayoría por descendientes de pueblos originarios. En Paraguay, donde existe un porcentaje muy pequeño de grandes terratenientes (500 familias poseen el 90% de las tierras productivas) criticó fuertemente a los latifundios. En esta misma gira por Latinoamérica, abogó por “las famosas tres T: tierra, techo y trabajo”, a los que calificó de “derechos sagrados”.
El líder del emblemático Movimiento sin Tierra de Brasil, hace poco tiempo dijo que “si el capitalismo tiene a Obama, nosotros tenemos a Francisco”. En Santa Cruz de la Sierra, hogar de las clases pudientes de la República Plurinacional de Bolivia, “instaló en el imaginario público la idea de que el capitalismo es un sistema inhumano, injusto, predatorio, que debe ser superado mediante un cambio estructural y que, por eso, no hay que temerle a la palabra revolución”, afirma Atilio Borón.
Hoy, en este instante, el Papa Francisco está en la llave de Nuestra América: Cuba. En la tierra de los Castro, donde visitó a Fidel y saludó a Cristina, Bergoglio tiene la oportunidad de entablar el tan esperado dialogo para romper el hielo entre la isla caribeña y los Estados Unidos. Sin temor a exigir el fin del “embargo” (o bloqueo), visitará al país del norte con el fin de mediar en la normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países.





Como dijo hace meses, este mismo Papa, encarnando el papel de un luchador por la justicia social y la equidad, esperemos que “el clamor de los excluidos se escuche en América Latina y en toda la tierra”. Para eso esta él, como portavoz del reclamo de los millones de excluidos del mundo. Un argentino anda suelto, y esta vez, es una gran noticia.


viernes, 7 de agosto de 2015

El valor de tu voto



En menos de 48 horas los argentinos y argentinas elegirán qué partidos definitivamente llegarán a las elecciones generales a presidente, sus representantes en la cámara de Diputados y Senadores y los correspondientes parlamentarios del Mercosur. Las Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias prometen marcar el rumbo de elecciones completamente abiertas y mucho menos decididas que en otras oportunidades.
Mientras algunos hablan de "fin de ciclo", otros se aventuran a la "continuidad del proyecto". Muchos apuestan al "cambio", y otros quieren "mantener las victorias". A priori, hay una polarización entre la continuidad de un proceso político que lleva 12 años en el poder, representado (¿Sí?) por Daniel Scioli o un borrón y cuenta nueva, liderado por Mauricio Macri.

Encuestas

Los sondeos de opinión cuyas muestras fueron tomadas a lo largo y a lo ancho del país ofrecen resultados muy diversos, dependiendo quién lo encargó, qué universo representa la muestra, y la intencionalidad política que pueda tener ese estudio. Promediando resultados, podemos hablar de una intención de voto mayoritaria (pero hasta ahí nomás) hacia el candidato de la alianza Frente Para la Victoria, el oficialista Daniel Osvaldo Scioli, quién representa una continuidad con cambios moderados frente al panorama que se abre el 10 de diciembre próximo. Su inmediato perseguidor es quién se quedaría como figura comandante del espacio Cambiemos, el Ingeniero Mauricio Macri, actual Jefe de Gobierno de la Capital del país, donde tiene una imagen altamente positiva entre los vecinos, no así en el resto del país. Sergio Massa sigue bastante retrasado en los números potenciales, aunque sus números pueden llegar a ser definitivos en un posible escenario de ballotage. Todo esto es pura especulación, ya que aún ninguna boleta entró en ninguna urna con los nombres y listas representando a estos candidatos, pero me tomo la licencia de hacer un análisis pre-electoral sin intención de influir en su voto de manera subjetiva.

¿Qué se vota el domingo?



La jornada electoral que comienza este domingo 9 de agosto marcarán la elección de los candidatos a presidente y vice que se presentarán en octubre en las definitivas. Dependiendo la provincia, algunas eligen gobernador (Buenos Aires tiene las PASO para gobernador, por ejemplo), legisladores (diputados y senadores nacionales) y una figura nueva aparece en los casilleros electivos: parlamentarios del Mercosur.
El Parlamento del MERCOSUR pretende ejercer la capacidad legislativa similar al Parlamento Europeo ubicado en Bruselas, que sirve para fortalecer el bloque económico-político, definir políticas en común entre los integrantes del bloque, medidas que aseguren libre circulación y simultaneidad en procesos sociales comunes en estos países. Es una utopía que comienza a ser realidad, pero recién está en pañales. 

Panorama electoral, ¿quiénes se presentan?

Luego de idas y vueltas, el Frente para la Victoria pasó de tener siete pretendientes a disputar la interna kirchnerista hasta alinearse a un sólo representante, en un proceso no exento de polémicas y declaraciones cruzadas, en el que Daniel Scioli define el liderazgo del proyecto político que hace doce años maneja los destinos de la Nación. El perfil de Scioli es distinto al que acostumbra el espacio político liderado por Cristina. Este nuevo líder se muestra más conciliador, con una cintura política que permite adoptar posturas mucho más amplias y menos radicales que la actual líder. Este aspecto le ha valido críticas hasta de los más kirchneristas "puros", 678, La Cámpora, TVR, que definen a este candidato como "blandito". No es difícil notar la ambigüedad en las respuestas del gobernador de la Provincia que representa el mayor número de votantes del país. Scioli es un hombre muy hábil a la hora de convencer y acordar con los más diversos espacios de opinión. Él puede sentarse a comer en lo de Mirtha Legrand tanto como en una mesa chica con Zannini y Cristina, algo inimaginable para cualquier otra persona en este país. Los sectores más progresistas y de izquierda que apoyan al kirchnerismo, pueden girar sus votos hacia los partidos de izquierda más pequeños en rechazo a este candidato. Lo único cierto, es que la continuidad del partido como gobernante a nivel nación depende de los resultados del muy criticado Scioli.


Mauricio Macri, Elisa Carrió y Ernesto Sanz promulgaron la creación de un espacio en común: Cambiemos. Precisamente, ese parece ser el único punto que comparten, la idea de cambio. La multipolar Elisa Carrió, que despierta amores y odios por doquier, se aferra a su sueño de ganar una interna que parece ser ficticio. Sin embargo, su apoyo a esta fuerza deja marcado a este espacio como una lucha contra el kirchnerismo. 
La Unión Cívica Radical, en una decisión tomada en el Congreso de Gualeguaychú el pasado año, con mucho ruido interno y protestas, decidió unirse al PRO y a Carrió de la mano del liderazgo de Ernesto Sanz. Esta decisión le valió la crítica de los movimientos más progresistas dentro de la UCR, que decidirán su voto por otros proyectos políticos. Los estamentos fundacionales de la Unión son contradictorios a las últimas decisiones. Líderes como Yrigoyen, Illía, Frondizi y Alfonsín probablemente no hubieran adoptado la derechización del partido en esta campaña.
El PRO, liderado por el omnipresente Macri, parece ser el más beneficiado por la unión con los otros espacios políticos. Este candidato es el más apoyado cuando se habla de cambio en la manera de gobernar y de elegir políticas de Estado. Si bien declara ser un partido no ideológico, a lo largo de su carrera política se presentó como un liberalismo económico que optó por privatizar empresas, aunque sus últimas afirmaciones relativicen este enunciado. Macri propone un "cambio profundo", que iría desde la forma de gobernar, la conformación de un equipo "diferente" y la búsqueda de la eficacia en las empresas estatales. Cuenta con apoyo de los grandes medios de comunicación y grupos económicos del país (y de otros países, también). Es sin duda el candidato que mejor se maneja ante las cámaras, los espacios virtuales y seduce a la clase media insatisfecha por el actual gobierno. 


Una Nueva Alternativa se presenta como el punto intermedio entre el cambio y la continuidad. Es una encrucijada que José Manuel de la Sota y Sergio Massa defienden como la mejor opción para un potencial votante indeciso, peronista o despolitizado. De la Sota sólo en Córdoba tiene apoyo certero, mientras que en todo el país es un desconocido o poco serio candidato a presidente. Massa, quién parecía captar todo el voto de cambio y se coronaba presidente según encuestas del año pasado, sufrió la deslegitimación de su imagen por sus poco certeras declaraciones, sus ambiguas respuestas y su unión con un viejo peronista como De la Sota, lo que lo hace ubicarse en un tercer lugar en la intención de voto. Sin embargo, su papel puede ser definitorio frente a un escenario de polarización, en el que su apoyo a algún candidato puede ser el artífice de una victoria ajena. Es una incógnita la influencia de este candidato que parece sobresalir a su par cordobés.


Más allá de estos tres espacios, los demás buscan hacerse un lugar de lucha entre su falta de apoyo en las urnas y desconocimiento, lo que no implica que sean malas opciones de voto. El aparato mediático se ocupó de invisibilizar a estas alternativas que se presentan a continuación:


-MST Nueva Izquierda: Bodart y Ripoll se presentan otra vez a la dificil tarea de pasar el mínimo que permita ubicarlos en las definitivas de octubre. Esta fórmula garantiza un conocimiento moderado al espacio, que propone entre otras cosas, unir las distintas izquierdas en una misma.


-Movimiento Al Socialismo: La candidata más joven a presidente es Manuela Castañeira, que se ofrece como alternativa ante la similitud de los tres principales candidatos.


-Frente de Izquierda y de los Trabajadores: Jorge Altamira y Nicolás del Caño presentan la primera interna en este frente. La Izquierda Socialista y Partido Obrero apoyan la histórica candidatura de Altamira, referente del PO, que ofrece la conocida nacionalización de la banca, cese de despidos, manejo popular de empresas en quiebra, entre otras interesantes propuestas. Del otro lado, Nicolás del Caño, diputado nacional, es la alternativa joven y fresca en una interna caliente entre dos candidatos de distinto origen, pero ideales similares. Son una opción frente a la polarización y apoyo mediático a los grandes candidatos. Su desafío primario es interno, la cohesión, antes que la búsqueda real de ganar una elección, pero no deja de ser una buena chance de conocer el apoyo nacional de estas fórmulas.


-Progresistas: Margarita Stolbizer se alejó del espacio UNEN que conformaba con Lousteau, Carrió, Pino Solana y Alfonsín hijo. Presenta su candidatura como una opción por la honestidad y transparencia. En principio, llegaría a posicionarse en las elecciones finales.


-Compromiso Federal: Adolfo Rodríguez Saá, eterno candidato a presidente, propone convertir el proyecto San Luis en proyecto nacional. Es un caso similar al de De la Sota, en el que el apoyo de su provincia es el mayoritario. Recordemos que ya fue presidente por 7 días en la crisis institucional del 2001 en nuestro país, aunque renunció.

El valor de tu voto
Aunque no lo creas, tu voto vale. Es tu opción de participar activamente del proceso democrático. Cada voto es una opinión, un apoyo, una aprobación o una llamada de atención. Es una ocasión de manifestar tus ideales de manera que no te arrepientas de tu elección. No dejés pasar oportunidad de ejercer como ciudadano una actitud fundamental.
Todavía creo en que es posible un país mejor si nos comprometemos. Prometo agregar muchísimos más datos y análisis profundo cuando estén los candidatos definitivos de octubre, mientras tanto, no dejés pasar la chance de demostrar que tu voto vale.

lunes, 20 de julio de 2015

Nada es lo que parece


Con los resultados electorales de diferentes provincias ya resueltas, y la reciente resolución del ballotage porteño, los candidatos presidenciales preparan sus estrategias en vistas a las PASO de Agosto.


Las encuestas en las que confiaron los partidos más poderosos del país en las distintas elecciones fallaron: en Córdoba, el kirchnerismo y el peronismo esperaban muchos más puntos de los que en realidad consiguieron; en Santa Fe, el Pro esperaba ganar por sobre el oficialismo, dato que no se cumplió; mientras que en la Ciudad de Buenos Aires, el macrismo festejó a media asta un ballotage ganado por tres puntos, cuando esperaban 10 de diferencia según sus asesores.
En base a estas experiencias, es alivio de muchos pensar que el electorado termina por diseminarse en cuanto a simpatías y razones ideológicas antes que por encuestas de operadores políticos o medios sesgados por intereses económicos. La voluntad del pueblo parece ser efectiva, de tal manera que relativiza la influencia real del direccionamiento de votos. Esto no debe confundirse con la creación de la realidad, cuestión que aún es primordial en la labor mediática, pero que en las urnas termina por ser menos relevante que en la opinión pública.


Pidiendo tiempo
La victoria de Propuesta Republicana no deja bien parado al Macrismo frente a las PASO, lo que no implica que pueda existir una recuperación luego de las primarias.
En primer término, se mostró claramente la debilidad de enlaces que unen al frente CAMBIEMOS: Sanz y Carrió apoyaron a Lousteau, quien se permitió duras críticas al espacio político amarillo.
Como segundo punto, cabe destacar la derrota territorial en CABA: 9 ganó el ruludo y 6 el pelado, lo que no hace pensar que los votos propios sean todos de Lousteau, por supuesto, pero reflejan un panorama dividido entre FPV y sectores más de centro y/o izquierdas.
El punto a favor es que, más allá de que sea por escasísimo márgen, ni si quiera todas las fuerzas unidas (¿unidas?) de votantes no macristas pudieron torcer la victoria final del PRO, que gestionará los recursos porteños por 4 años más, y marcará 12 años de poder amarillo en la Capital. El partido se asienta en el cuarto reducto más importante en materia de cantidad de electores, pero, lo que puede parecer positivo, se puede tornar claramente un punto débil: es el único distrito, de los 24 nacionales, que apoya en mayoría al PRO. Ese parece ser el porqué de las alianzas.

El cambio comodín
Usted lector, entenderá perfectamente que las propuesta referentes a la alianza CAMBIEMOS son de CAMBIO. Ellos proponen un cambio, cambiar... repito y repito, ¿que molesto no? Bueno, esta es la estrategia del frente. Como transcendió en el manual enviado por el partido macrista desde Baires hacia nuestra provincia, la idea de Duran Barba, asesor político ecuatoriano y think thank del PRO, es "reforzar la idea de cambio", "no hablar de propuestas, sino emocionar a la gente con lo que escucha", "contar historias de gente que se conoce en la campaña", y demostrar un "tono conciliador, basta de peleas". Juro que esto es real, siga el link anterior o éste y verifique maestro.


Ah no pará... no hace falta tanto cambio
Siguiendo a rajatabla el documento anteriormente anexado, el discurso de Macri de anoche no deja de sorprender a más de uno. Por momentos, parecía ser que Martín Bossi había tomado el control del Búnker PRO y se dedicaba a dar esos sketchs que tanto lo caracterizan pero no, era el mismísimo Mauri. Si querés, lo vés por acá:


Y si no, lo resumo en pocos puntos. Mauricio Macri propone continuar la política de Asignación Universal por Hijo, la estatización de YPF y Aerolíneas Argentinas, pero "bien administrados", y ANSES. Lea de nuevo. Y otra vez. Una vez verificado lo escrito, puede consultar con el video y reconsultar cuantas veces quiera. ¡Sí! Mauricio, el referente del cambio, de lo opuesto, lo anti K, anti populista, al final no era tan anti todo, y el kirchnerismo no era taaaaaaaan malo. Eso me da a entender el pre candidato del frente CAMBIEMOS, al final, el cambio no es tanto cambio.
Propongo que revisemos unos archivos. A ver que tal.
Macri propone continuar la AUH. Permítame Mauricio, pero si se fija en algún diario (cualquiera, eh), se daría cuenta que hace poco tiempo (15 de julio) es LEY aprobada por el congreso, por lo tanto no depende de los caprichos presidenciales ni de Scioli, ni Macri, ni Stolbizer, ni Massa, ni José Manuel (?). 
¿Estatización de YPF? Sí, esa misma expropiación que tuvo 208 votos positivos, 32 negativos y 5 abstenciones, además de 11 faltazos en esa votación. Entre los votos en contra están Claudia Rucci (pre candidata a vice de la fórmula que encabeza De la Sota), Laurita Alonso (Pro) y otros 8 diputados del partido encabezado por el jefe de gobierno porteño. Cabe destacar la ausencia de Gabriela Michetti en esta sesión. Acá la noticia y el listado entero de votos negativos, ausentes y abstenciones. Como videíto agregado, tenemos el archivo del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, dejando clara su postura sobre la estatización de YPF:


Otro punto clave tocado por el discurso de anoche es el tema de las AFJP. Con respecto a esto, tenemos la opinión del ingeniero años atrás:


En el video anterior se ve la postura de Macri sobre lo que haría con YPF y Aerolíneas. Más allá de esto, la votación de los diputados de su partido sobre la estatización de los fondos del sistema de jubilación privado fue negativa. Es decir, el PRO votó en su totalidad en contra de lo que hoy parece ser una nueva propuesta de su partido.
Aerolíneas: Oscar Aguad (candidato de Juntos por Córdoba), Elisa Carrió, Patricia Bullrich, la totalidad de diputados de la Coalición Cívica, PRO, FREJULI y parte de la UCR votaron en contra de la propuesta oficialista. Para conocer la opinión de Macri sobre AA, pueden consultar el video anterior.


Probablemente el giro en el discurso macrista tiene origen en los aportes de Duran Barba y sus asesores. Según varias encuestas que se dieron a conocer (y otras que solamente son leídas en los fueros internos de cada partido), la mayoría de los encuestados pretenden un cambio moderado, con pequeños virajes, no tan pronunciados como los que dio a entender el frente CAMBIEMOS en todo este tiempo. He aquí que humildemente ofrezco mi postura: Macri entiende que ya es el candidato opositor con mayor bancada electoral, pero aún no le alcanza. Por lo tanto, la estrategia debe estar dirigida a ese enorme padrón de ciudadanos indecisos que quiere un cambio pero teme a transformaciones profundas. El discurso de anoche NO es casualidad, es una jugada bien pensada. Los efectos se verán en las urnas.
Otro punto destacado es la cobertura mediática. Cómo nunca, el Grupo Clarín (afín a este proceso político) mostró ciertos títulos y comentarios críticos con la postura del PRO. "Macri al son de Larreta: el baile que arrancó con tambaleo" tituló TN, publicación cuyo epígrafe (comentario debajo de la foto o video) fue el siguiente: "Macri ya no baila: el ridículo tambaleo de Macri". Durante la jornada, fueron muy críticas algunas (esta, esta y esta por ejemplo) las columnas de los medios alineados a la oposición.



La sonrisa de Daniel
A todo esto, muchos pensamos en que los resultados del ballotage claramente lograron robarle una sonrisa a Daniel Osvaldo Scioli. ¿Porque? Por que el pre candidato del Frente Para la Victoria vio como se debilitó la imagen del principal competidor en la contienda electoral, y además, como éste mismo reivindicaba proyectos de origen oficialista. Dos por uno.

La sorpresa de algunos televidentes de la cobertura electoral dominical fue sin dudas el llamado y la complicidad entre los periodistas de TN, entre los que estaba Marcelo Bonelli (uno de los principales críticos del kirchnerismo), en comunicación con el gobernador bonaerense. Si bien no fue el mismo tono cómplice que tienen Morales Solá y Macri/Larreta o por caso Randazzo y el panel de 678, se notó un trato bastante cuidadoso por parte de los periodistas, que estaban más por preocupados por alargar el contacto que por cuestionar algunas políticas del gobernador. Esto es un hecho casi inedito, puesto que son pocos los referentes kirchneristas que visitan los estudios principales del Grupo Clarín como lo hace Scioli, sea por entrevistas o llamados telefónicos. ¿Esto es un guiño al multimedio?
El miedo de algunos sectores kirchneristas y algunos otros progresistas, es la desconfianza en un candidato como Scioli. Si bien demostró formar parte desde el inicio de este desprendimiento del Partido Justicialista, eso mismo aparentaba Nestor Kirchner, antes de desentenderse del menemismo que tanto alabó y del duhaldismo que lo bendijo como candidato en 2003. 

Si algo sabemos es que en la política, y sobretodo en el peronismo, lo que hoy es coincidencia mañana puede ser diferencia y así sucesivamente, dependiendo de como sople el viento electoral o el poder de turno. Daniel Scioli no escapa a este diagnóstico. Un candidato a diputado tomado desde la farándula, en pleno auge menemista, que luego se enfrenta a su mismísimo padrino político y encabeza un proyecto socialdemócrata que aborrece su origen político. Sí, suena complicado pero es real. A las pruebas me remito.


Así, con capacidad de acomodarse a las intimidaciones y golpes bajos políticos, el ÚNICO candidato del Frente para la Victoria parece tener un camino ventajoso, pero por supuesto, esto no es definitorio ni mucho menos. En política, dos más dos puede dar cualquier resultado. Afortunadamente.
El miedo más grande de muchos que tienen ideales de izquierda, estén por dentro o fuera del kirchnerismo, es que Daniel Scioli sea un traidor de hecho y anule a Carlos Zannini, tomando rumbos políticos más cercanos a la derecha y a sus amigos (medios de comunicación, grupos económicos, encuestadores, empresarios) cercanos a Villa la Ñata.
Por esto no puede pasarse por alto que sea Carlos Zannini el candidato a vice de Scioli, un hombre fundamental en la estructura básica de poder que tejió el kirchnerismo desde Santa Cruz hasta la Rosada. Será más que interesante, en un caso hipotético en el que gane las elecciones este frente, atender a la influencia real de este personaje en el gobierno del ejecutivo.



Como en el caso de Macri, es llamativo el tratamiento de los medios con respecto a Scioli. Más allá de la anomalía de TN, que veremos si es algo casual o costumbre, el trato del gobernador bonaerense es claramente más ameno y cercano que la actual titular del poder ejecutivo, la presidenta Cristina Fernández. Y esta cercanía no sabe de diferencias: puede pararse a hablar tanto en 678 como en uno de los varios programas de opinión de TN, y repetir el mismo y mecánico discurso para convencer a los que desconfían de su "lealtad". Parece que C5N, Tiempo Argentino, Info News, CN23, 360 TV, Página 12, TV Pública y Canal 9 ya eligieron polarizar a favor de un solo candidato, y se trata del representante del FPV. Pero lo llamativo, al menos para mi análisis, es que medios como Clarín, TN, Canal 13, La Nación, Metro, América, InfoBae y otros, no ven con malos ojos una posible victoria del frente que encabeza Scioli.



A semanas de las Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias (PASO), los candidatos con mayor empuje mediático y económico toman la misma estrategia: conquistar al votante neutro, aún indeciso y maleable.