miércoles, 9 de julio de 2014

Desde Italia hasta hoy... 24 años después


Argentina está en una final 24 años después. Todo ese tiempo pasó para que la Selección Nacional juegue "los 7 partidos", como lo hizo 4 veces anteriormente, levantando la copa en la mitad de las ocasiones.
Como hace 24 y 28 años atrás, la Selección llegó muy criticada, con la prensa en contra, jugadores cuestionados y un técnico poco simpático, para la opinión pública...


De la mano de Carlos Salvador Bilardo, la Selección llegó dos veces a la final de la Copa Del Mundo, en México 1986 y repitiendo en Italia 1990 cuatro años después. Con un estilo pragmático, de poco "lujo", con una reputación por el suelo, "El Narigón" cambió la forma de entender el fútbol en nuestro país, que luego se imitó a lo largo y a lo ancho de todo el mundo: Bilardo implementó un sistema, claro y definido, el sistema "MARADONA". 3-5-2, 3 defensores centrales (1 líbero y 2 stoppers), 4 mediocampistas (2 volantes de contención y 2 laterales-volantes), 1 enlace libre de marcas (en este caso, Maradona) y 2 "puntas" (2 delanteros de gran resistencia física, eliminando para siempre a los viejos "wins" o "extremos"). 


En base al 3-4-1-2 de Bilardo, la Selección jamás fue un lujo, fue sumamente discutida, incluso muchos grandes jugadores quedaron fuera del plantel (Ramón Díaz, Alejandro Sabella, Claudio Marangoni) y otros apenas jugaron (Ricardo Enrique Bochini, el caso más emblemático) pero sumaron al grupo. Bilardo hizo prevalecer la noción de "equipo" entendido como grupo humano, por sobre la concepción de equipo como un rejunte de jugadores descomunales. Tal vez no eran los mejores, pero era un buen grupo de gente, y eso pesaba más para el DT.


Argentina dejó en Italia a la Copa en manos de Alemania, en 1990, pero también, a esa concepción futbolística que forjó Carlos Bilardo, y que fue ejecutada exitosamente por aquel grupo de héroes del deporte. Muchos años pasaron, con varios técnicos y planteos sumamente distintos, para que llegue otra vez una Selección nuestra entre los 4 mejores de la mayor cita mundialista.


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Con nombres y apellidos


Alfio Basile tomó las riendas de la celeste y blanca en 1991, luego del mundial antes mencionado. Tuvo un auspicioso comienzo con un título en Chile (Copa América 1991), lo que le dio una palmada de confianza. En este mismo proceso, en eliminatorias sufrió un 0-5 con Colombia en el Monumental, y fue allí donde destituyó como arquero titular a Sergio Goycoechea, y llamó a alguien que faltaba: Diego Armando Maradona. Argentina ganó el repechaje con Australia, y clasificó al mundial.


La Selección de Basile tenía una defensa con jugadores reconocidos y experiencia, que contrastaba con un mediocampo de buen pie y un ataque soñado (Maradona-Batistuta-Cannigia). En el equipo había internas, celos, poca amistad...
Todos sabemos lo que pasó en ese fatídico USA 1994.


Daniel Alberto Pasarella llegó a la Selección Nacional como entrenador luego de incursionar en River. El Kaiser formó un equipo plagado de jugadores que tenían mucho apoyo popular y grandes carreras en Europa (Simeone, Batistuta, Piojo López, Bruja Verón, Javier Zanetti) a los que trató con supuesta "mano dura" (no permitía el pelo largo en su equipo, motivo que alejó a Fernando Redondo del plantel). Argentina se despidió sin pena ni gloria de Francia 1998.


Marcelo Bielsa puede ser considerado un técnico revolucionario para el fútbol mundial, pero en este caso específicamente en Argentina, fue sumamente criticado y resistido por la opinión pública y la prensa, debido a su arriesgado 3-3-1-3, su fútbol de vértigo constante y presión a grandes niveles, además de su poca "gracia" frente a las cámaras. "El Loco" trabajó muchísimo durante su ciclo, que fue relativamente "largo".

Bielsa logró resultados excelentes, una selección de gran funcionamiento y potenció a muchos jugadores en puestos poco habituales (Kily González de lateral-volante, Chelito Delgado de extremo, Nelson Vivas de Stopper, Verón de enganche, etc). Lastimosamente, internas en el plantel, y la confianza excesiva del equipo argentino lograron conseguir la eliminación histórica y decepcionante en primera fase. 


José Néstor Pekerman logró formar una gran selección nacional, con nombres como Riquelme, Cambiasso, Zanetti, Sorín, Crespo, Burdisso, Maxi Rodríguez y Javier Saviola en los mejores momentos de sus carreras, y sumando a jóvenes en aquel entonces como Javier Mascherano, Lionel Messi y Carlos Tévez. Alemania 2006 vio lo mejor de este equipo, que injustamente quedó eliminado desde los 12 pasos contra el país organizador, rompiendo un sueño que estaba argumentado por el grandísimo nivel mostrado por el equipo. Pekerman anunció su renuncia apenas terminó el partido.


Alfio Basile tomó por segunda vez el banco del seleccionado, sin logros desde lo futbolístico, alcanzó la final de la Copa América 2007 con un equipo que mostraba la herencia de Pekerman, y con el doble enlace Messi-Riquelme en plenitud. Los resultados no fueron favorables, y las fuertes críticas de la prensa por sobre el funcionamiento del equipo terminaron por alejar al seleccionador.


Diego Armando Maradona, por siempre ídolo máximo del fútbol mundial, fue el elegido para tomar las riendas de la camiseta que más amó. Convocó a más de 100 jugadores diferentes, y nunca logró convencer ni su estilo ni su forma de trabajo. Jamás le encontró la vuelta al seleccionado, y su ciclo acabó al mismo tiempo que Alemania se despachaba por 4 goles a cero ante nuestra selección por los Cuartos de Final de Sudáfrica 2010. Luego de largas polémicas, la decisión de no renovar el contrato de Maradona determinó internas en el cuerpo técnico conformado por Diego, que vio como su ayudante de campo, Sergio Batista, tomó su puesto.


El 2 de noviembre de 2010 fue Sergio Batista quién se encargó del buzo de entrenador de la Selección Nacional, con la que se había consagrado campeón del Mundial 86 y sub-campeón del 90. Batista no pudo corregir la falta de identidad y funcionamiento de la Era Maradona como entrenador, y lo más criticado de su equipo fue utilizar a Gago-Mascherano-Banega como hilo conductor de un equipo sin elaboración de juego, que si bien consiguió resultados, nunca convenció. Durante la Copa América de 2011, realizada en Argentina, la Selección lamentablemente no pudo pasar los cuartos de final, perdiendo por penales ante el campeón, Uruguay.

La Era Sabella


Alejandro Sabella fue campeón de América con Estudiantes de La Plata, con un estilo de equipo pragmático, ordenado, con inclusión de jugadores jóvenes que rodeaban a los históricos Braña, Desabato, Verón, Benítez. Estuvo a minutos de ser campeón del mundo ante el Barcelona de Guardiola, que vulneró a Damián Albil con un gol de pecho de Lionel Messi y sentenció el partido en el alargue.

"Pachorra" llegó como el elegido al puesto de entrenador, y fue contundente el cambio que logró en selección: formó un grupo ameno de jugadores, que disfrutan de cada entrenamiento y partido; potenció al mejor jugador del mundo en la actualidad, Lionel Messi, logrando armar un vestuario y un once inicial que rodeen positivamente al 10; y confió en un grupo de jugadores que entienden perfectamente la idea de su entrenador, más allá de que guste o no.

Sabella fue (y sigue siendo) duramente criticado en los medios, y por muchos "hinchas ocasionales" (esos que ven partidos cada 4 años y no registran una pelota durante el intervalo). Los argumentos varían, desde que el equipo "no juega a nada", que "Messi no existe", que "es muy defensivo", entre otras cuestiones.
Alejandro Sabella dirigió un total de 40 partidos a la Selección Nacional (desde que asumió hasta la semifinal del Mundial Brasil 2014 ante Países Bajos), de los cuales ganó 26, empató 10 y perdió 4, con 76 goles a favor y 32 en contra. Repasemos: 26/40, 10/40 y 4/40. Es decir, perdió 1 de cada 10 partidos y consiguió el 73% de los puntos que disputó. Nada mal...


Lo importante de Sabella es lograr entender que el técnico cultivó un perfil bajo, se dedicó al trabajo táctico y a lo humano en referencia al grupo de jugadores. Dejó afuera a jugadores "imprescindibles" en selecciones anteriores como Carlos Tévez (el jugador del pueblo) y Ever Banega, y hasta optó por no incluir a su preferido, José Sosa, en la lista de convocados al mundial 2014. Argentina juega a un estilo pragmático, bien definido de esperar detrás de la línea de la pelota, y apuesta a salir rápido de contragolpe con sus lanzas y sus 4 fantásticos. Logró potenciar al mejor Lionel Messi que hayamos visto vistiendo la celeste y blanca, un logro fenomenal, que dio sus frutos.


Sabella apostó por jugadores poco reconocidos en sus equipos y criticados solo por su desconocimiento: José María Basanta, Marcos Rojo y Sergio Romero, por nombrar a algunos. Los tres demostraron en la Copa del Mundo de Brasil todo lo que pueden dar, y el técnico dejó claro que no se equivocó, otra vez.


Mi punto es relacionar dos procesos similares, distintos, pero similares, como el de Bilardo y Sabella, y reconocer que tal vez esta forma de jugar, no tan vistosa ni simpática al paladar negro, consigue los objetivos propuestos y logra hacer feliz al argentino, que se hartó de morder el polvo, y que ve como un mundial ganado estar entre los 4 mejores. Lo conseguido hasta aquí, es mundial. Todo este trabajo de un cuerpo técnico responsable y los 23 hombres que vistieron la camiseta durante todos estos partidos, lograron devolverle al pueblo futbolero argentino esa fe en nosotros, esa alegría perdida por tantos años de oscuridad y fracaso, y volver a ponernos en el primer plano del fútbol mundial.


Argentina recupera su lugar en la final del mundo, Argentina es otra vez rival de Alemania, como durante el proceso Bilardo, ahora con su heredero, Alejandro Sabella. Los festejos de hoy, luego de la semifinal, nos hicieron felices a todos, pero siempre queda algo más por ganar. Lo logrado hasta aquí vale más que un campeonato mundial, hemos recuperado la alegría y las ganas de ponerse la camiseta celeste y blanca.



Nicolás Leoni

viernes, 27 de junio de 2014

La Gran Guerra, mancha imborrable


Hoy se cumplieron 100 años del asesinato de Franz Ferdinand (archiduque de Austria), en Sarajevo (ex-Yugoslavia y actual Bosnia), que implicó el comienzo de la llamada "PRIMERA GUERRA MUNDIAL".
Se estima que para semejante acto de deshumanidad más de 40 millones de soldados cargaron armas contra otros soldados, seres humanos iguales que ellos, que cometieron el imperdonable delito de haber nacido en otro territorio político, razón suficiente para ser blanco de municiones.
La cantidad de perjudicados es incalculable, y aún hasta hoy sigue siendo motivo de numerosos conflictos que se perpetuaron en el tiempo, como "rivalidades" y "odios" sembrados en aquella época oscura.

Fue uno de los grandes episodios que demuestran lo mortales que pueden ser los seres humanos consigo mismos, a causa de razones absolutamente conciliables mediante el diálogo y la negociación.
No estoy de acuerdo con que se llame "Guerra Mundial", ya que implica solamente un territorio escueto de nuestro planeta, pero podría aceptar la denominación de "Gran Guerra", y yo agregaría otra nueva, más actual y subjetiva: la "Primera Gran Pelotudez Humana".
Los datos son fríos, no caben en mi análisis más que para contextualizar. Ojalá que entendamos, la humanidad toda, que estos episodios que comenzaron hace 100 años, tienen consecuencias negativas aún hasta estos días... Sueño con el día en que se viva sin el miedo a sufrir atentados, invasiones, guerras y todo tipo de ataque de lesa humanidad.


Click para agrandar.
La paz es una elección política, personal, estatal, militar... pero sobretodo, ELEGIR LA PAZ ES ELEGIR LA VIDA.

martes, 24 de junio de 2014

Uruguay carajo. Para todos los "paladares negros"


Escuché muchos comentarios sobre Uruguay el día de hoy. "Que no juegan a nada", "que son como Belgrano" (sic), "que son sucios", de todas las burradas habidas y por haber.
Será que mucha gente prefiere ver lo que le conviene, y se la agarran contra el más débil, como siempre, en cualquier ámbito. Muchos se jactan de tener un paladar negro futbolístico y les pregunto a esos capos del balón: ¿y que tiene de malo ganar a tu manera?... Si tenés equipo para realizar un planteo de cierta forma, ¿es acaso un pecado hacer lo que más te conviene y aún así conseguir tus objetivos?... ¿Es el peor fútbol del mundo aquel equipo que inclina la cancha y agranda sus fortalezas, y evita mostrar su debilidad?



No entiendo cuál es la "molestia" de tanta gente con un equipo humilde, sin malas intenciones, que juega a lo que más le conviene y que (te guste o no) le sale muy bien. Esto va más allá de los resultados. Me pasa con dos equipos que defiendo: BELGRANO Y URUGUAY. Los considero bastante parecidos, y mucha gente los trata de "defensivos, pelotazos, etc"... señores, bienvenidos al mundo real, juegue como juegue, ambos equipos están realizando conductas absolutamente permitidas en el reglamento, y no tiene porqué molestarte que a Uruguay y Belgrano, sus planteos, claros, trabajados, les hagan conseguir buenos rendimientos y resultados (o seguramente les molesta eso, hablan mal de los que trabajan mucho porque ellos mismos se sienten en desventaja de lo que estos dos equipos, como tantos otros, pueden lograr).
Uruguay juega a su manera, con huevos gigantes, sin lucir aunque por momentos con floreos de buen fútbol, y con mucho corazón y entrega. Con identidad. Eso que no muchos tienen.




Con respecto a la mordida de Suárez: es absolutamente antireglamentario, y de ninguna manera se justifica éste tipo de impulsividad ante un rival. Para nada. No lo defiendo en absoluto, pero por eso subo fotos de como le dieron todo el partido, y de como Italia no es ningún santo, Italia y el rival de turno.
No se la agarren con el más pobre. Uruguay es un equipo trabajado, que sabe lo que hace. Tal vez quede fuera en Octavos, en Cuartos, no interesa: siempre fue fiel a su identidad, idiosincrasia, y creo que les lleva mucha diferencia a sus países limítrofes, que todavía tienen dudas respecto a como jugar, con quienes jugar... Uruguay juega así desde la primera vez que se pateó una pelota en la República Oriental, que no ni no.


martes, 17 de junio de 2014

Un tal John Lennon


Liverpool.  1940. Para muchos, la ciudad más esplendida de Gran Bretaña. Ciudad de banqueros, marineros, de riqueza y de pobreza.



El 9 de octubre de 1940, en el Hospital de la Maternidad de Liverpool, nació el pequeño John Winston Lennon. John, por su abuelo paterno, Winston, por el primer ministro de la época, Winston Churchill.


Alfred Lennon, padre de John y pareja de Julia, se ausentó cuando él solo tenía 3 años, y pasó mucho tiempo para que se volvieran a encontrar. Poco tiempo después, la justicia obligó a su madre a dejar al pequeño John al cuidado de su hermana, Mimi, quién actuaría como madre sustituta gran parte de su niñez, y quien soporto graves discusiones.

De pequeño, Mimi le enseñó a tocar el banjo, y le regaló una armónica. La actividad favorita del pequeño Johnny era escuchar a todo volumen las canciones de Elvis Presley, el rey del rock, que llegaban del otro lado del Atlántico.

Era un alumno bastante despreocupado, y su verdadera pasión era la música, el arte, la expresión. Al final del tercer año, su informe escolar lo definía como «Sin esperanzas. Un payaso en clase. Hace perder el tiempo al resto de los alumnos». 



Lennon fue rechazado en todos los colegios de su ciudad, excepto en el Colegio de Arte de Liverpool, por intervención de su tía Mimi, que había hablado con el director de la institución, desesperada por la situación. Seguía siendo un despreocupado, estuvo siempre al borde de ser expulsado, y solo molestaba en las clases. Era su diversión. 

En 1956, conoció a un joven de su edad, que parecía compartir el amor por la música, que tocaba la guitarra, era zurdo, y tenía buena técnica: James Paul McCartney. Pasaban horas tocando juntos las canciones de rock and roll de moda, y se animaron a crear su propia banda: The Quarrymen.

John y Paul creaban canciones sin parar, y en su vorágine compositiva, conocieron a otro jovencito que adoraba la música, tanto como ellos: un joven llamado George Harrison, gran guitarrista. De inmediato, comenzaron a formar una amistad que duraría muchos años.

Cuando todo parecía sonrisas… llegó algo inesperado. En julio del 58, la madre de John murió atropellada por un policía borracho. 


El vacío emocional de John se llenó de lágrimas, y mucha, pero mucha música. Tanta fue la necesidad de aumentar su producción musical, que John, Paul y George crearon THE BEATLES.


John, Paul y George, junto con algunos músicos amigos, iniciaron una gira por Escocia y conocieron Alemania tocando en varios locales del barrio chino de Hamburgo. Cualquier cosa era mejor que buscar algún trabajo, aburrido y mal remunerado, en Liverpool.


Al volver a Liverpool, revolucionaron las noches de la ciudad, haciendo gritar al sexo femenino y siendo admirados por el masculino. Eran la sensación de la ciudad, tocaban en THE CAVERN CLUB, un antro que los llevó a la gloria. 


En 1961, el empresario Brian Epstein, gracias a una recomendación de su secretaria, acudió personalmente al club nocturno en el que tocaban estos jovencitos rebeldes. Desde la primera presentación, inició el romance BEATLES – EPSTEIN. Totalmente sorprendido por las reacciones del público, Brian Epstein se ofreció como manager del grupo. The Beatles incorporó a un baterista local, con buenas referencias, llamado Richard Starkey, conocido como Ringo Starr, y se lanzaron al éxito guiados por su nuevo manager. 

Luego de ser rechazados por varias disqueras, finalmente la compañía EMI los aceptó, y comenzó a difundir sus canciones. Con composiciones propias y versiones de éxitos norteamericanos de aquella época, los Beatles eran aclamados por cada vez más gente. Ya no eran un grupo que tocaba en antros de su ciudad, sino una moda que pegó muy fuerte en su país.

Lennon y McCartney se encargaban de la mayoría de las composiciones, que contaban con nuevas formas de hacer música, por su frescura, sus armonías, sus voces… todo era perfecto, y mucha gente comenzó a seguirlos a tal forma de que se instauró oficialmente LA BEATLEMANÍA.
Su estilo BEAT, era inconfundible. Trajes, camisa, corbata, corte de cabello revolucionario y actitud rebelde, enamoró a Inglaterra, y luego al mundo. Aparecieron en todas las tapas de diarios y revistas. Eran tema de conversación en las radios, en las escuelas, en los hogares. Las familias no podían entender como sus hijos adolescentes podían sentirse tan atraídos a esos “jovencitos mugrosos y gritones”.
En 1965, The Beatles fueron reconocidos por el gobierno británico, que les nombró miembros de la Orden del Imperio Británico.

La locura por los Beatles era incontrolable. Los fanáticos de todo el mundo los aclamaban, y durante sus recitales, no paraban de ensordecer los gritos provenientes de las tribunas. La música no se escuchaba. Ellos solo tocaban, pero sin escucharse. Según Lennon, la canción Help significaba literalmente que estaban pidiendo AUXILIO.



Alrededor de 1967, las cosas habían tomado un rumbo no deseable. Los 4 de Liverpool habían caído en fuertes adicciones a las drogas, entre ellas el LSD, y su manager, Brian Epstein, había perdido la vida luego de una sobredosis.

En 1968, los Beatles tomaron las riendas económicas de la banda. Al mismo tiempo, John encontró el amor… en su segunda esposa, la japonesa Yoko Ono, artista plástica, de quién no se despegaba un segundo.

Problemas financieros, celos artísticos entre John y Paul, deseos de carreras solistas... todos estos elementos decretaron la disolución de los BEATLES en abril de 1970. "El sueño se había acabado".


Sin el peso de ser un beatle, y con total libertad emocional y espiritual, John Lennon y Yoko Ono se convierten en una pareja sumamente polémica. Ambos son abanderados de la lucha por la igualdad social y la paz mundial, lucha por la que se ganaron rivales políticos y mediáticos muy importantes, como al mismísimo presidente de EEUU.





La carrera solista de John Lennon no fue menos que los Beatles. Fiel a su ideología, luchó a través de sus letras por un mundo más igualitario y justo para todos.





POWER TO THE PEOPLE. Exigió que la gente tenga el poder!

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WORKING CLASS HERO. Retrato la melancólica vida del trabajador de clase media.

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Stand by me. Declaró amor eterno a Yoko.


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JEALOUS GUY, Se reconoció un chico celoso.

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WOMAN y hasta le cantó a lo más hermoso de la creación, que es la mujer.


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Pero sin dudas, su himno, fue IMAGINE. Imagina, como se traduce al castellano, es eso: un himno de la utopía de Lennon sobre la humanidad.


Imagina que no hay un paraiso 
es fácil si lo intentas 
no hay infierno debajo nuestro 
sobre nosotros, sólo el cielo 
imagina a toda la gente 
viviendo hoy 
imagina que no hay países 
no es duro de hacer 
no hay nada por lo que matar o morir 
y religiones tampoco 
imagina a toda la gente 
viviendo la vida en paz 
debes decir que soy un soñador 
pero no soy el único 
espero que algún día nos acompañes 
y que el mundo sea uno 
imagina que no hay posesiones 
me encantaría si pudieras 
no necesitar la ambicion, ni las ansias 
el hermano encapuchado de un hombre 
imagina a toda la gente 
compartiendo el mundo 
debes decir que soy un soñador 
pero no soy el único 
espero que algún día nos acompañes 
y que el mundo sea uno



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En 1980, a los 40 años, un fanático que se había fotografiado con John a la salida de su departamento a horas de la mañana, se convirtió horas más tarde en su asesino. Mark David Chapman, un demente, acabó con un simple disparo la vida de uno de los personajes más influyentes de la humanidad.



El legado de John Lennon es inmenso. Hasta el día de hoy, y seguramente en generaciones futuras, las resonancias de la vitalidad de Lennon serán parte importante de la cultura popular.
Su música, su letra, sus Beatles, sus locuras, sus genialidades, sus planteos, sus ideas, ÉL. La figura de Lennon es venerada y aclamada en todo el mundo. Ayer, hoy, y siempre.



Las imágenes NO me pertenecen, son tomadas de internet.El texto es de redacción propia, guiado por Wikipedia y http://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/lennon.htm


De seguro se puede mejorar, es simplemente un homenaje del corazón a un gran hombre.

Nicolás Martín Leoni, 17 de junio de 2014.

miércoles, 4 de junio de 2014

El día en que la política dejó de ser de todos


Nos hicieron creer que un político es un abogado de más de 30 años, con comodidad económica, un léxico de cassette que repite sin problemas, que defiende los intereses de su partido y los propios, que cada 4 años recuerda que puede recorrer las calles y ver las situaciones cotidianas del "pueblo" y que cobra jugosos sueldos estatales. Nunca nos dejaron otra alternativa. ¿Quienes? En gran parte, el poder hegemónico, la aristocracia política, la clase política, pero también, nosotros mismos, que nos dejamos llevar.


Vemos boletas de los partidos vecinales, encuentros vecinales, que no tienen ni propaganda ni presupuesto a la medida de los grandes partidos, y lo desestimamos totalmente. Confiamos nuestro voto a la mayoría, a lo que dicta la boca de urna, y votamos al partido del que era nuestro abuelito, o papá, total no importa el o la persona que está de candidato, si "son todos lo mismo". Argentina divide sus mayorías entre peronistas y radicales, que prácticamente no se distinguen en más que peleas mediáticas, a las que sus seguidores aplauden y los neutrales observan. A eso llamamos política.


Nos hicieron pensar que la "política" es algo fuera de la vida cotidiana, que la clase dirigente es la única capaz de tomar el mando, que hay que tener mucho camino recorrido como chupamedias de los líderes partidarios y sindicales para tener autoridad. Somos pasivos políticos. Dejamos la administración de lo público a cerca mismos de siempre. Los partidos son adornos, basta de incapaces, abramos los ojos, diputados y senadores son títeres de sus partidos e intereses propios, son un poder subordinado del ejecutivo cuando en el ideal de República los 3 poderes son lineales y se controlan entre sí. Pura teoría.


Cualquier ciudadano es más capaz que la "clase dirigente" a la que nos acostumbramos. Hay tantos ejemplos, tan conocidos... Los vecinos debemos entrar en política. No tener miedo a lo que implica formar parte de la administración de NUESTROS recursos, son nuestros, son recursos comunes, del Municipio, Provincia o Nación. Hay que involucrarse, aportar realmente con lo que podemos, de manera que realmente cambiemos eso que tanto nos molesta, que es la corrupción y la falta de distribución reinante. Los ciudadanos comunes creemos que las elecciones son la única manera de cambiar las cosas. Y es lo mínimo, el cambio es desde la raíz de nuestras conciencias ciudadanas: no podemos seguir quejandonos de todo lo que nos pasa, endiablar o endiosar presidentes, figuras o partidolos politicos, debemos formar parte del Estado, de manera activa, aportando nuestro sentido común, valores, trabajo, visión, forma de pensar, empatía, que seguramente son diferentes a las cualidades (si es que las tienen) aquellos que se reparten el poder desde hace décadas, siglos.


Desde la Antigua Grecia (en Atenas precisamente), en donde claramente eran los varones, mayores de 18 años, padres de familia, libres y atenienses, pasando por el Imperio Romano, y llegando hasta nuestros días, el poder, la administración del bien público, ha recaído en las manos de un pequeño circuito de familias, amistades y alianzas políticas. Nunca en la historia de la humanidad se fomentó la participación ciudadana de forma activa en la contienda del poder, y suena lógico: la torta de repartición monetaria de los dirigentes, es muy grande, los beneficios, también. Mientras sean menos, hay más para los que son parte de ese circulo, que puertas afuera muestra peleas y diferencias, pero puertas adentro, reparte los beneficios de vivir del Estado sin jugarse sus puestos. Vivir del pueblo, de los aportes de la gente, de la confianza de quienes los votaron.

El rey Juan Carlos de Borbón (España) y Francisco Franco (dictador de España)
Presidentes, primeros ministros, hasta reyes tenemos actualmente... pero todos, o su gran mayoría, forman parte de las "aristocracias modernas" que se reparten los distintos puestos de poder y nichos estatales disponibles para sacar provecho del tributo de las masas, mientras los bacanes alimentan sus estómagos, egos y bolsillos, del esfuerzo popular.


Por eso, no tengamos miedo a opinar de política, pero desde lo que realmente pensamos. Superemos la literalidad de los diarios, radios y televisores. Analicemos realmente donde estamos parados. Busquemos formas de involucrarnos con la cosa de todos, es decir, la res-publika, o en español moderno, REPÚBLICA.


Todos nosotros tenemos mucho para dar, para ofrecer a la comunidad. Entre todos podemos ayudarnos. No nos quedemos en el molde y en el asiento de la inmovilidad, que deja hacer y deja pasar todas las fechorías de la clase dirigente, que nos muestra una cosa (crispaciones, peleas mediáticas, divisiones), pero que por dentro, la esencia, se mantiene: viven de nosotros, y los dejamos vivir. Como pueblo, nos pongamos los pantalones, y simplemente participemos de lo que es público, lo que es de todos.
Miguel Mateos dijo, de forma metafórica (o no tanto...) que "a la Argentina le faltan HUEVOS".

Nicolás Leoni

domingo, 1 de junio de 2014

El templo de AlBerdi



Mil disculpas por mi herejía a todos los religiosos, pero éste es un templo que sobrepasa clases sociales, religiones, ideologías, trabajos y todo lo demás. En este lugar, el doctor más adinerado de la zona norte de Córdoba se funde en un abrazo con el mugriento más pobre de barrio Alberdi, y eso que logra el fútbol, que dos desconocidos se sientan como hermanos, es mágico.


Acá vimos caer a los equipos más carteludos y poderosos del país, vimos arrodillarse a los mejores jugadores que pisaron canchas argentinas, fuimos parte de heroicas hazañas con algunos hombres menos que nuestros rivales o mejor aún... cuando nadie creía en nosotros, solo nosotros sabíamos que el sueño era posible.
En Alberdi mando yo. En Alberdi mandamos nosotros, que somos esa hinchada que te puede dar vuelta un partido solamente con el aliento. Ejemplo:



Llevanos al Kempes, llevanos a donde quieras, pero nosotros sabemos muy bien que nuestro lugar es Alberdi, el lugar donde las almas y gargantas de tantos miles de piratas se funden en la misma pasión, y como te dije, nuestra misa se da en el templo más hermoso, un templo que es Gigante.